Despensa

Cómo conservar el aceite de oliva en casa sin que pierda calidad

Autoría: Lucía Serrano, Redacción

Cómo conservar el aceite de oliva en casa sin que pierda calidad

El aceite de oliva es de los pocos productos de la despensa que se estropea más por la luz y el calor que por el paso del tiempo. Una botella mal colocada junto a los fogones o en una balda soleada puede perder aroma y propiedades mucho antes de lo que marca su fecha de consumo preferente. Conservarlo bien no exige ningún truco complicado, solo entender qué es lo que realmente lo deteriora y organizar la despensa en consecuencia.

Qué estropea el aceite de oliva antes de tiempo

Tres enemigos arruinan el aceite: la luz, el calor y el oxígeno. La exposición prolongada a cualquiera de ellos acelera la oxidación, un proceso que cambia el sabor, reduce el aroma y degrada los compuestos beneficiosos del aceite, especialmente en el virgen extra.

La luz, sobre todo la directa del sol, activa reacciones químicas que enrancian el aceite con rapidez; por eso las botellas de calidad suelen venderse en vidrio oscuro o lata, nunca en plástico transparente expuesto en el escaparate. El calor tiene un efecto parecido: cuanto más caliente esté el entorno, más rápido se degradan los antioxidantes naturales del aceite. Y el oxígeno, aunque parezca menos evidente, actúa cada vez que abres la botella y la dejas destapada o mal cerrada: el contacto con el aire va oxidando la superficie del aceite poco a poco.

A esto se suma un cuarto factor que se olvida con frecuencia: los cambios bruscos de temperatura. Guardar el aceite un día cerca del horno y al siguiente en un sitio frío acelera su deterioro más que mantenerlo siempre en un ambiente estable, aunque ese ambiente no sea el ideal.

Una botella oscura de aceite de oliva sobre una mesa de madera, junto a recipientes de sal y un pequeño jarrón con flores secas.

Dónde guardar el aceite de oliva en la cocina

El lugar ideal es un armario o alacena cerrada, alejado de los fogones, el horno y cualquier fuente de calor, y sin que le dé luz directa en ningún momento del día. Dentro de esas condiciones, una temperatura fresca y estable es más importante que el frío extremo.

Muchas cocinas tienen un mueble bajo cerca del fregadero o un armario alto alejado de la placa que cumple bien esta función. Lo importante es evitar dos errores muy habituales: dejar la botella encima de la encimera, al lado de la vitrocerámica, porque ahí recibe calor constante aunque no se esté cocinando; y guardarla en una balda abierta junto a una ventana, donde recibe luz durante horas aunque no le dé el sol de forma directa.

Si tu despensa no tiene un armario completamente opaco, basta con meter la botella dentro de una caja de cartón, una bolsa opaca o envolverla con papel de aluminio en la parte que quede expuesta. Da igual que el recipiente original sea bonito y transparente: lo que protege el aceite es la ausencia de luz, no la estética del envase.

¿Se puede guardar el aceite de oliva en la nevera?

No es necesario y, para el uso diario, resulta poco práctico porque el aceite se enturbia y se espesa con el frío, formando una especie de pasta blanquecina que tarda en volver a su estado líquido al sacarlo. Ese cambio no significa que se haya estropeado, es un efecto físico reversible, pero complica su uso inmediato.

La nevera sí tiene sentido para cantidades grandes que vas a tardar mucho en consumir, o para climas muy calurosos donde ni el armario más alejado de la cocina se mantiene fresco en verano. En ese caso, conviene tener una botella pequeña fuera, para el uso diario, y guardar el grueso de la reserva en frío.

Cómo elegir y cuidar el recipiente adecuado

El envase ideal es opaco, de vidrio oscuro, lata o acero inoxidable, y debe cerrar de forma hermética. El material influye menos que la opacidad y el buen cierre: lo esencial es que no entre luz y que el aire no circule libremente cada vez que la botella se mueve o se inclina.

Si compras el aceite en una lata grande para ahorrar, una práctica habitual y razonable, trasvasa pequeñas cantidades a una botella de uso diario en lugar de abrir y cerrar el envase grande constantemente. Cada apertura introduce aire nuevo dentro del recipiente, y ese aire es el que favorece la oxidación con el paso de las semanas.

Evita rellenar una botella vieja sin lavarla bien antes: los restos de aceite oxidado que quedan en el fondo o en el cuello pueden “contaminar” el aceite fresco y acelerar su deterioro, un fenómeno conocido como oxidación por contacto. Lava el recipiente con agua caliente y jabón, acláralo bien y deja que se seque del todo antes de volver a llenarlo.

El tapón merece la misma atención que la botella. Un tapón flojo, resquebrajado o que no cierra del todo deja pasar aire de forma constante, aunque la botella esté en un armario perfecto. Si el tapón original se ha deformado o ha perdido estanqueidad, merece la pena cambiarlo por uno nuevo compatible o trasvasar el aceite a otro envase con mejor cierre.

Estantería de madera con botellas de aceite y vinagre, tarros y jarras de cerámica organizados en varios niveles.

Si también quieres cuidar otros productos de la despensa que dependen del envase y la temperatura, échale un vistazo a Cómo guardar el queso para que no se reseque: guía por tipo de queso.

Virgen extra, virgen, refinado: ¿cambia la forma de conservarlos?

El virgen extra es el más sensible a la oxidación porque conserva más compuestos naturales, mientras que los aceites refinados, al haber pasado por un proceso industrial que elimina parte de esos compuestos, son algo más estables frente a la luz y el calor. Aun así, las normas básicas de conservación sirven para todos.

Tipo de aceiteSensibilidad a la oxidaciónQué cambia en su conservación
Virgen extraAltaEs el que más nota un mal almacenaje; pierde aroma y matices de sabor con rapidez si recibe luz o calor
VirgenAlta-mediaSe comporta de forma parecida al virgen extra, aunque su perfil aromático es algo menos marcado
Refinado o “aceite de oliva” (mezcla de refinado y virgen)Media-bajaAguanta algo mejor un almacenaje poco cuidado, pero igualmente se beneficia de un lugar fresco y oscuro

En la práctica, esto significa que si tienes en casa una botella de virgen extra de calidad para aliñar y otra más genérica para cocinar, merece la pena ser especialmente cuidadoso con la primera: guárdala en el sitio más protegido de la cocina y procura consumirla en un plazo razonable tras abrirla, en vez de dejar que dure meses y meses en la encimera.

Cuánto dura el aceite de oliva una vez abierto

No existe una fecha exacta válida para todas las botellas, porque la velocidad de deterioro depende de cómo se haya conservado, pero conviene guiarse por los sentidos además de por la fecha de consumo preferente impresa en la etiqueta. Un aceite en buen estado huele a fruta, a hierba o a aceituna, según la variedad; si el olor es plano, a humedad o ligeramente a cera de vela, es una señal de que ha empezado a enranciarse.

El sabor es otro buen indicador: el picor y el amargor suaves son normales en un virgen extra joven, pero un sabor apagado o con un regusto graso y pesado suele indicar que el aceite ha perdido sus cualidades. No es un alimento peligroso para la salud cuando se enrancia -no provoca una intoxicación como ocurriría con una carne en mal estado-, simplemente pierde calidad organoléptica y parte de sus propiedades.

Como referencia general, suele recomendarse consumir el aceite abierto en varios meses en lugar de dejar que pase más de un año en el armario, sobre todo si se trata de virgen extra. El tiempo exacto varía mucho según la temperatura de la cocina, la frecuencia con la que se abre la botella y la cantidad de luz que recibe, así que es mejor tomarlo como una orientación y confiar en el olfato y el gusto antes que en una cifra fija.

Señales de que el aceite ya no está en condiciones

Además del olor a rancio, fíjate en el color: un aceite que se ha oscurecido notablemente respecto a cuando lo compraste, o que presenta una textura pegajosa en el cuello de la botella, lleva tiempo expuesto a condiciones poco adecuadas. Si al probarlo en crudo notas un sabor desagradable, mejor resérvalo para frituras cortas o descártalo, en lugar de usarlo para aliñar.

Duración y señales de deterioro del aceite de oliva

Preguntas frecuentes

Para seguir alargando la vida de otros alimentos delicados en la cocina, puede interesarte Cómo conservar los champiñones más tiempo y evitar que se estropeen.

¿Es malo guardar el aceite de oliva en una botella de plástico?

No es ideal si el plástico es transparente, porque no protege de la luz. Si no tienes otra opción, guarda la botella de plástico dentro de un armario oscuro; el problema no es el material en sí, sino la falta de opacidad frente a la luz.

¿El aceite de oliva caduca de verdad?

Lo que indica la etiqueta es una fecha de consumo preferente, no una caducidad estricta: pasada esa fecha el aceite no es peligroso, pero es probable que haya perdido aroma, sabor y parte de sus propiedades, sobre todo si no se ha conservado en condiciones óptimas.

¿Por qué el aceite de oliva se vuelve turbio o espeso en la nevera?

Es un efecto físico del frío, no un signo de que se haya estropeado. Al bajar la temperatura, algunos componentes del aceite se solidifican parcialmente y le dan ese aspecto opaco; vuelve a su estado líquido normal en cuanto recupera la temperatura ambiente.

¿Se puede reutilizar el aceite usado para freír y luego conservarlo?

Sí, dentro de un número limitado de usos, colándolo bien después de cada fritura para retirar restos de comida y guardándolo en un recipiente opaco y bien cerrado, igual que el aceite sin usar. Si notas que humea a temperaturas más bajas de lo habitual, que ha oscurecido mucho o que huele mal, es momento de desecharlo.

¿Conviene comprar el aceite en botellas pequeñas o en garrafas grandes?

Depende del ritmo de consumo en casa. Si usas poco aceite o tardas varios meses en acabar una botella, las de menor tamaño mantienen mejor la calidad porque se exponen menos tiempo al aire una vez abiertas. Si el consumo es alto y la garrafa se acaba en pocas semanas, comprar en mayor cantidad no supone ningún problema, siempre que se traspase parte a un recipiente pequeño de uso diario.

Fuentes